Bueno, para ser sinceros… la
frase no fue exactamente así, sino que la he retocado al estilo “señor de los
anillos” para darle más carga emocional. En realidad la frase fue algo así
como: “llegamos a las diez de la noche, como hagas como siempre y llegues tarde
te cojo de los…”, jajaja.
Estoy contando las horas, los
minutos, los segundos… para abrazar a mis dos chichas!!! Tengo más nervios que
un filete del Lidl…
Han aprovechado que una amiga que
vive en Ginebra necesita una nanny para quince días durante cuatro horas al día,
para pagarse el viaje y así poder estar los tres juntos otra vez.
La felicidad que se vive, deriva
del amor que se da (Isabel Allende).
INFO ÚTIL: El protocolo de
reciclaje en Suiza, es exquisitamente estricto. Hemos contado hasta 13 variedades
de contenedores. Al margen del contenedor para residuos orgánicos, el de cartón
y el de plástico, tienen uno para ropa (que luego darán a gente necesitada),
varios para cristal según el color del vidrio en cuestión (verde y marrón
juntos, blanco separado, etc.) e incluso tienen uno para cápsulas de café!
Ésta es una de esas cosas que
amamos de este país. Es un coñazo tener que habilitar en tu casa hasta 5
depósitos diferentes para el triaje, pero eso es hacer bien las cosas. Nosotros,
aunque nos de vergüenza decirle, no hemos reciclado en la vida… hasta ahora claro,
que nos guste o no (que sí que nos gusta) hay que hacerlo porque aquí no se
andan con tonterías. Son muy serios con estas cosas e incluso con los horarios
de hacerlas.
CURIOSIDAD: en muchos edificios,
fuera del centro, es usual ver plazas de aparcamientos marcadas donde pone “Visiteurs”,
que como ya habréis adivinado es para las visitas. De este modo, sabes que
podrás aparcar cerca cuando vayas a visitar a tu amigo o familiar. Si alguno de
vosotros piensa que esas plazas las puede ocupar cualquiera y no es seguro que
te las encuentres vacías al llegar… ERROR.
Nuestro amigo “el Zaskarrián”, un
día que llegó tarde de trabajar no le apetecía bajar el coche hasta el sótano
del párking y lo dejó dormir en una de estas plazas, quedando todas las demás
plazas de visitantes libres (un suizo, aunque no le apeteciera hubiera dejado
el coche donde le corresponde). Pues un vecino se ocupó de poner una denuncia a
la policía para hacer constar que su vecino estaba infringiendo la ley. Esto, a
un español le puede sonar a que el vecino en cuestión es un pariente del Sr.
Somugroso, pero nada más lejos de la realidad. Los suizos son así, les gusta
respetar las leyes, y por supuesto no entienden ni permiten que los demás no lo
hagan. Esta cultura está tan concienciada, que no pueden ni imaginarse
infringir la ley sin recibir un castigo por ello. Los españoles, nosotros dos los
primeros, nos hemos abonado al “no pasa nada” desde que nacimos y además de
curioso, nos resulta incluso difícil entrar en un sistema tan perfeccionista
como éste. Lo más fácil es pensar que son como robots o que les lavan el
cerebro nada más nacer, para auto convencernos y auto disculparnos por no ser
igual de civilizados.
Comienza a manifestarse la
madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás, que
por nosotros mismos (Albert Einstein).
El post de hoy se lo dedicamos a Amparín,
que nos hemos enterado que está un poco pachucha. Mejórate!!!


