Este pasado día 9 fue fiesta en toda Suiza, cosa más que rara. Decimos
que es raro por el hecho de que sea a nivel nacional, porque aquí parece que
cada cantón es un país diferente.
Aprovechamos la jornada –no lectiva- para hacer aquello que, en mejores
tiempos, más nos gustaba, hacer de
turistas. Nos “perdimos” por el casco antiguo de Ginebra, que es de lo más
bonito que tiene la ciudad. En la catedral, comentamos que si esas piedras
pudieran hablar y contarnos toda su historia, sería increíble lo que nos
contarían. Fue ahí cuando decidimos frotarnos contra las piedras -como si del
rito de apareamiento del guacamayo azul se tratase- para ver si captábamos para
nosotros un poco de la buena energía que se respira en dicha catedral.
Además, decidimos todos pedir un deseo; yo, como es lógico, pedí un
trabajo, Isabel pidió salud para los tres y Laia… un huevo kínder “la jodía”.
Que gusto da ser niño, sin preocupaciones, sin estrés, sin jefe, sin saber
quién es Rajoy ni ZP... Sus mayores pasiones son el queso y el chocolate así
que os podéis imaginar cómo le sienta a la señora lo de vivir en “La Suiza”.
Paseamos por el lago para ver los numerosos patos y cisnes que pueblan
el mismo (a Laia le chiflan), hicimos el indio, pedimos deseos, jugamos, nos
comimos un heladito… un muy buen día de desconexión de tanta “kk”.
Recorriendo la ciudad, nos dimos cuenta como en un día festivo, las
terrazas estaban abarrotadas, los restaurantes, las heladerías, etc. Ves a la
gente con una tranquilidad económica verdaderamente envidiable.
El resto de la semana hemos estado haciendo vudú para ver si sale el
sol, ya que el verano no acaba de llegar. Todo el mundo nos comenta que es
absolutamente atípico el invierno y la primavera que estamos teniendo, ya que
si bien no han sido duros, están alargándose demasiado en el tiempo.
A la que sale un poco el astro rey (Laia dice: “Papá estamos en
España”) todo ser viviente se lanza a la calle a correr, pasear, ir en
bicicleta, hacer un picnic, etc.
Nos ha sorprendido muchísimo que, al pasear a “Rey” (nuestro perro
Boxer), hemos podido observar que en cuestión de unos pocos días la hierba se
ha disparado y ya no podemos jugar a tirarle la pelota porque es casi imposible
encontrarla, y más que un perro parece que tenemos un canguro, como veréis en
este video.
La naturaleza tiene un “algo”, difícil de describir con palabras. Laia
dice que vamos al “bosque mágico”, al río, a coger flores, pisar charcos, llenarse
de barro hasta las trancas, mirar los caballos, las vacas, las ovejas, las
cabritas, etc. Le pone nombre a todo lo que ve, y a través de sus ojos,
compartimos una pizca de la felicidad que ella claramente desborda, ajena a la
odisea que viven sus padres.
En el grupo de Facebook se ha creado cierto revuelo por el hecho de hacer el grupo cerrado, en lugar de abierto como había sido hasta ahora. Decidimos hacerlo cerrado a petición popular, aunque parece ser que nos avanzamos porque ha habido otra petición popular para que sea abierto con lo que, someteremos a votación el deseo de la mayoría.
CURIOSIDAD:
En los parques infantiles, en lugar de colocar como en España esa
alfombra acolchada que debe valer un riñón y parte del otro, los suizos ponen
virutas de corteza de árbol. El efecto “colchoneta” es el mismo. Lo único malo
es que a diferencia de España, aquí el Ayuntamiento no tiene que gastarse 1
millón de euros y justificar que han sido dos millones (sarcasmo a nivel
máximo).
INFO PRÁCTICA:
Cambiar las placas de la matrícula. Desde que se obtiene el permiso de
residencia, es obligatorio (sin tiempo de margen) cambiar las placas de
matrícula de las españolas a las suizas. Debéis ir a la aduana a solicitar el
formulario que justifica que os mudáis a Suiza (para que no os cobren impuesto
de matriculación por importación de vehículo) y acudir a tráfico. Ahí os harán una
revisión al estilo ITV, os cobrarán unos 500.- y os entregarán las placas ese
mismo día. Sé que muchos de los que ya estáis aquí estáis esperando que caduque
vuestro seguro español para hacer el cambio pero… si os paran os puede caer una
multa de más de 1.000 francos.
EXPERIENCIA PERSONAL:
Vamos a incluir en el blog, a partir de hoy, la experiencia de quien
quiera compartir con los demás sus idas y venidas desde que vino a Suiza, haya
encontrado trabajo o no. Desde aquí os invito a que nos enviéis vuestras
historias, y así poder publicarlas en este espacio. Creemos que otros puntos de
vista pueden ser interesantes y pueden lograr que un mayor número de personas
se sientas identificadas con la “situación”.
Podéis enviarnos vuestra historia personal a info.mevoyasuiza@gmail.com. Si deseáis
contar vuestra historia pero preservar vuestro anonimato, no tendremos
inconveniente en publicarlo.
FRASE DEL DÍA:
Las cosas son lo que son, y no lo que a la gente nos gustaría que
fueran (by Armando Gómez).
DEDICATORIA:
El blog de hoy queríamos dedicárselo a dos personas, Laura Eli y Da
Neta. A Laura, a la que tuvimos la suerte de conocer esta pasada semana en su
llegada al aeropuerto, desearle toda la suerte del mundo en este comienzo de
aventura. A Da Neta, a la que esperamos conocer en breve, darle nuestra más
sincera enhorabuena por haber conseguido el anhelado trabajo y transmitir al
resto que… sí, se puede!



